Inicio › Logística › Logística Textil
Gestión logística especializada en prendas y complementos, con procesos como el colgado, el etiquetado y la preparación por tallas y temporadas. Se trata de un concepto fundamental en el ámbito de logística con implicaciones prácticas relevantes para las empresas y profesionales que gestionan el almacenamiento, el transporte y la cadena de suministro. Comprender bien logística textil permite tomar mejores decisiones operativas y reducir costes.
Un distribuidor de moda gestiona la logística textil de una cadena de tiendas: recibe la ropa doblada o colgada, la etiqueta con alarmas y precios, la clasifica por talla y color, y la reparte a las tiendas según las ventas de cada temporada.
La logística textil maneja mercancía de alta rotación y fuerte estacionalidad. Incluye prendas colgadas (GOH), etiquetado, control de tallas y colores, gestión de temporadas y campañas, y devoluciones frecuentes propias del sector moda.
Es la especialidad logística dedicada a la gestión del almacenamiento, la preparación y la distribución de prendas de vestir, calzado y complementos. Se caracteriza por manejar gran cantidad de referencias por talla y color, una fuerte estacionalidad y procesos específicos como el colgado y el etiquetado.
GOH (Garment On Hanger) es la prenda que se transporta y almacena colgada en perchas en lugar de doblada en cajas. Este sistema evita arrugas y agiliza la reposición en tienda, pero requiere instalaciones y camiones adaptados con barras para colgar.
Porque la moda funciona por temporadas y campañas (primavera-verano, otoño-invierno, rebajas), con picos de entrada de mercancía nueva y de salida hacia tiendas en fechas concretas. La logística debe absorber esos picos y gestionar el fin de temporada y las liquidaciones.
Son habituales el etiquetado de precios y alarmas antihurto, el planchado o vaporizado, el control de calidad de las prendas, la preparación de packs promocionales y el reacondicionamiento de devoluciones para su reventa.
Porque en la venta de moda online el cliente no puede probarse la prenda antes de comprar, lo que genera muchas devoluciones por talla o expectativa. La logística textil debe estar preparada para inspeccionar, reacondicionar y reintegrar rápidamente esas prendas al stock.