Inicio › Medicina › Otitis Media Aguda
La otitis media aguda es una infección del oído medio, la cavidad situada detrás del tímpano, qué se inflama y acumula líquido y pus, provocando dolor de oído y a veces fiebre. Es muy frecuente en la infancia porque la trompa de Eustaquio, qué comunica el oído con la garganta, es más corta y horizontal en los niños, lo qué facilita qué las infecciones respiratorias se extiendan al oído. Suele aparecer tras un catarro y, aunque a menudo mejora sola, en algunos casos requiere tratamiento antibiótico. Es una de las causas más comunes de dolor y consulta en pediatría.
En palabras sencillas, la otitis media aguda es una infección dentro del oído, detrás del tímpano, qué duele y a veces da fiebre. Es muy típica en los niños, sobre todo después de un resfriado. Muchas veces se cura sola con analgésicos, pero otras necesita antibiótico. El dolor de oído intenso, sobre todo por la noche, es su señal más característica.
Un niño de 3 años, tras varios días con mocos, empezó de noche con dolor de oído intenso, llanto, fiebre y se tocaba la oreja. En la consulta, la otoscopia mostró el tímpano enrojecido y abombado, compatible con otitis media aguda. Se pautó analgesia para el dolor y, dada la edad y la intensidad, antibiótico, con mejoría en pocos días.
El abordaje empieza por confirmar el diagnóstico con la otoscopia. El pilar del tratamiento es controlar el dolor con analgésicos como el paracetamol o el ibuprofeno. El antibiótico no siempre es necesario: se valora según la edad, la intensidad y la evolución, evitando su uso innecesario. En España, la otitis se maneja habitualmente desde pediatría y atención primaria, derivando a otorrino en casos concretos o recurrentes.
Un error frecuente es exigir o dar antibiótico ante cualquier dolor de oído, cuando muchas otitis mejoran solas y el abuso de antibióticos favorece las resistencias. Otro es descuidar el control del dolor, qué es lo qué más molesta. También se usan gotas o remedios caseros sin indicación, qué pueden ser inútiles o perjudiciales, sobre todo si el tímpano está perforado.
El diagnóstico y tratamiento de la otitis media aguda corresponden a profesionales de la medicina, especialmente de pediatría y otorrinolaringología. Este contenido es divulgativo y de carácter general: no constituye consejo médico ni sustituye la valoración, el diagnóstico ni el tratamiento de un profesional sanitario cualificado. Ante cualquier síntoma o duda de salud, consulte a su médico o acuda a los servicios sanitarios (en España, su centro de salud o el 112 en urgencias).
No. Muchas otitis medias agudas, sobre todo en niños mayores con síntomas leves, mejoran solas en pocos días con analgésicos. El antibiótico se reserva para casos concretos según la edad, la intensidad y la evolución. La decisión la toma el médico para evitar un uso innecesario de antibióticos.
El control del dolor es prioritario y se logra con analgésicos como el paracetamol o el ibuprofeno a las dosis adecuadas. El calor local suave puede aliviar. No conviene introducir objetos ni gotas por cuenta propia sin indicación médica, sobre todo si hay supuración.
Porque la trompa de Eustaquio, qué conecta el oído con la garganta, es más corta y horizontal en los niños, lo qué facilita qué las infecciones respiratorias, como los catarros, se extiendan al oído medio. Por eso las otitis suelen aparecer tras un resfriado y son muy comunes en la infancia.
Conviene consultar si el dolor es intenso, hay fiebre alta, supuración por el oído, afecta a un bebé, dura más de uno o dos días o se acompaña de mal estado general. También si las otitis son repetidas. El médico valorará el oído y decidirá el tratamiento.
La mayoría se curan sin secuelas. En algunos casos puede quedar líquido en el oído una temporada, afectando temporalmente a la audición, o repetirse. Las complicaciones son poco frecuentes con un manejo adecuado. Las otitis recurrentes o con líquido persistente las valora el otorrino.