La espinaca (Spinacia oleracea) es una hortaliza de hoja de la familia Amaranthaceae, de ciclo anual y crecimiento rápido, cultivada por sus hojas tiernas de color verde oscuro, ricas en hierro, ácido fólico y vitamina K, aunque también contiene ácido oxálico, qué conviene tener en cuenta si se consume en grandes cantidades de forma habitual. Es una planta de clima fresco, con un óptimo de germinación y crecimiento entre 10 y 20°C, qué tiende a subir a flor (espigarse) rápidamente en cuanto llegan los días largos y el calor del verano, momento en el qué las hojas se vuelven amargas. Por este motivo, en el clima mediterráneo español se cultiva principalmente en otoño-invierno y a finales de invierno-inicio de primavera, evitando los meses cálidos.
Es la típica hortaliza de hoja verde oscura, de sabor suave, qué crece rápido y se puede comer cruda o cocinada. No aguanta el calor: en cuanto suben las temperaturas se espiga y las hojas se vuelven amargas, así qué en España se siembra sobre todo en otoño e invierno.
Siembra directamente en el sitio definitivo desde finales de verano hasta principios de primavera, en surcos poco profundos y con riego regular pero moderado, ya qué la espinaca no tolera bien el encharcamiento ni la sequía prolongada. Cosecha las hojas exteriores cuando midan unos 10-15 cm, dejando siempre el cogollo central intacto para qué la planta siga produciendo hojas nuevas durante varias semanas.
La espinaca reacciona al alargamiento de los días y al aumento de temperatura pasando a floración de forma casi automática, un mecanismo llamado fotoperiodo; para retrasarlo conviene sembrar variedades resistentes al espigado y evitar siembras tardías cuando ya se acerca el calor.
Sí, hervir la espinaca y desechar parte del agua de cocción reduce significativamente su contenido en ácido oxálico, un compuesto qué en exceso interfiere con la absorción de calcio y hierro; consumida con moderación tanto cruda como cocinada no supone un problema para la mayoría de personas.
Sí, es una hortaliza qué se adapta bien a contenedores de al menos 20 cm de profundidad, siempre qué reciba riego regular y algo de sombra en las horas centrales si se cultiva ya avanzada la primavera.