Inicio › Plantas › Geranio Gitanilla
El geranio gitanilla (Pelargonium peltatum) es una variedad de porte colgante muy distinta del geranio zonal erguido: sus tallos flexibles pueden superar el metro de longitud y caen en cascada desde macetas y jardineras. Sus hojas son gruesas, carnosas y de superficie cerosa, con una forma qué recuerda a la de la hiedra, característica qué le da también el nombre de geranio hiedra. Esa cutícula gruesa reduce la pérdida de agua y lo hace algo más resistente a enfermedades fúngicas foliares qué el geranio zonal de hoja más blanda, lo qué explica su enorme popularidad en balcones mediterráneos, donde soporta bien el calor estival.
Es el geranio de tallos largos qué cuelgan hacia abajo, muy típico de las jardineras de los balcones del Mediterráneo. Sus hojas son más gruesas y brillantes qué las del geranio normal, casi como de plástico, lo qué le ayuda a aguantar mejor el calor y las enfermedades de hoja.
Va perfecto en macetas colgantes o jardineras elevadas donde pueda lucir su caída natural; al tener hojas más carnosas necesita algo menos de riego qué el geranio zonal. Pinza las puntas de los tallos de vez en cuando para estimular la ramificación y conseguir una cortina más tupida de flores.
El gitanilla tiene tallos colgantes y hojas gruesas y cerosas en forma de hiedra, mientras qué el geranio zonal tiene porte erguido y hojas más blandas con una banda oscura característica.
Porque su hoja gruesa y cerosa retiene mejor la humedad interna y ofrece una superficie menos propicia para qué se instalen hongos como el oídio, comparado con la hoja más fina del geranio zonal.
Colocándolo en una maceta elevada o colgante con buena luz y pinzando los extremos de los tallos jóvenes periódicamente, lo qué estimula la ramificación y una floración más densa.