Inicio › Seguros › Declaración Jurada de Siniestro
La declaración jurada de siniestro es el documento en el que el asegurado relata bajo su responsabilidad y buena fe las circunstancias, causas y consecuencias de un siniestro ocurrido, comprometiéndose formalmente a la veracidad de los hechos descritos para que la aseguradora pueda iniciar el proceso de tramitación e indemnización.
Su contenido habitual incluye fecha, hora y lugar del siniestro, descripción detallada de lo sucedido, bienes o personas afectadas, posibles terceros implicados y, en su caso, referencia a documentación adicional como atestados policiales, informes médicos o presupuestos de reparación.
La veracidad de esta declaración es determinante: si la aseguradora detecta falsedades relevantes u ocultación deliberada de información en la declaración jurada, puede considerarlo fraude de seguro, lo que faculta a la entidad a rechazar la indemnización e incluso a ejercer acciones legales contra el asegurado.
En palabras simples, la declaración jurada de siniestro es el relato oficial y firmado que el asegurado entrega a su compañía contando exactamente qué pasó, cuándo y cómo, para que puedan revisar y pagar el siniestro con base en esa información.
Se aplica cuando el hogar de un asegurado sufre un robo: tras presentar la denuncia policial, el asegurado cumplimenta la declaración jurada de siniestro detallando los objetos sustraídos, su valor estimado y las circunstancias del robo, documento que la aseguradora contrasta con el atestado policial antes de proceder a la indemnización.
La aseguradora puede considerarlo fraude de seguro, lo que le permite rechazar la indemnización, resolver el contrato y, en casos graves, iniciar acciones legales contra el asegurado por la falsedad declarada.
Es una práctica habitual y generalmente exigida por la póliza para iniciar la tramitación, ya que constituye la base documental sobre la que la aseguradora evalúa la procedencia y el alcance de la indemnización.
Según el tipo de siniestro, puede requerir atestado policial, informes médicos, presupuestos de reparación, fotografías del daño o facturas de los bienes afectados, entre otra documentación acreditativa.