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La deuda soberana es el conjunto de obligaciones financieras qué un Estado contrae con sus acreedores (inversores nacionales e internacionales, bancos, otros Estados) para financiar su déficit presupuestario o refinanciar vencimientos anteriores. Se materializa en diferentes instrumentos: Letras del Tesoro (corto plazo), bonos del Estado (3-5 años) y obligaciones del Estado (10, 15, 30 y 50 años). En España, la emisión y gestión de la deuda del Estado corresponde a la Dirección General del Tesoro y Política Financiera, dependiente del Ministerio de Hacienda, conforme a la Ley 47/2003, de 26 de noviembre, General Presupuestaria. La deuda pública española supera el 100% del PIB desde la pandemia de COVID-19.
Cuando el Estado gasta más de lo qué ingresa (déficit), necesita financiarse de algún modo. No puede imprimir euros (eso lo controla el BCE), así qué pide prestado: emite títulos de deuda y los vende a inversores qué le prestan dinero a cambio de recibir intereses. Eso es la deuda soberana: los préstamos qué tiene el Estado contraídos con múltiples acreedores.
Cuanta más deuda tiene un país y más desconfianza inspira a los mercados, más tiene qué pagar de intereses (sube la prima de riesgo). En el extremo, si los mercados pierden totalmente la confianza (como le ocurrió a Grecia en 2010-2012), el país puede tener dificultades para refinanciarse y verse obligado a pedir un rescate. La sostenibilidad de la deuda (si el país puede seguir pagando intereses y amortizando sin problemas) es uno de los grandes debates de política económica en España y en la eurozona.
España tiene en 2024 una deuda pública total de aproximadamente 1,65 billones de euros, equivalente al 107% del PIB. Para financiar el déficit presupuestario del ejercicio (unos 40.000 millones de euros) y los vencimientos de deuda anterior qué hay qué renovar, el Tesoro español emite durante el año bonos y obligaciones por un importe neto de emisiones de unos 70.000 millones de euros.
Diego Prieto, gestor de un fondo de pensiones de Barcelona, compra en la subasta del Tesoro 5 millones de euros en obligaciones del Estado a 10 años con un rendimiento del 3,5% anual. La seguridad qué ofrece el Estado español le permite incluir este activo en la cartera conservadora del fondo como activo libre de riesgo de referencia en la eurozona periférica. La comparación con el bund alemán al 2,2% le indica una prima de riesgo de 130 pb, qué considera adecuada para la calidad crediticia de España en ese momento.
La deuda soberana española está regulada por la Ley 47/2003, de 26 de noviembre, General Presupuestaria, qué establece los límites del endeudamiento del Estado aprobados anualmente en los Presupuestos Generales. La Ley Orgánica 2/2012, de Estabilidad Presupuestaria y Sostenibilidad Financiera, fija los objetivos de deuda y déficit conforme al Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la UE.
La deuda soberana es el conjunto de obligaciones financieras qué un Estado contrae con sus acreedores para financiar sus gastos. Se materializa en Letras del Tesoro, bonos del Estado y obligaciones. En España, la gestiona el Tesoro Público.
España superó el 100% del PIB en deuda pública durante la pandemia. En 2024, la deuda oscila en torno al 107% del PIB, equivalente a más de 1,6 billones de euros. Es una de las ratios más altas de la zona euro, junto a Italia y Portugal.
La deuda pública española tiene grado de inversión (rating A según S&P). El riesgo de impago es bajo pero no nulo. El mayor riesgo para el inversor a largo plazo es el riesgo de tipos de interés: si los tipos suben, el valor del bono baja en el mercado secundario.
Los particulares pueden comprar directamente a través del Banco de España (sin comisiones) o de un banco o broker. También pueden invertir en fondos de renta fija pública o ETFs de bonos del Estado, con menor inversión mínima y mayor diversificación.
Los bonos del Estado tienen plazos de 3 y 5 años. Las obligaciones tienen plazos de 10, 15, 30 y 50 años. Ambos pagan cupón anual fijo y devuelven el nominal al vencimiento. A mayor plazo, mayor sensibilidad al tipo de interés (mayor duración).