Inicio › Financiero › Principio de Empresa en Funcionamiento
Principio contable, también recogido en el Marco Conceptual del PGC, según el cual al elaborar las cuentas anuales se presume qué la actividad de la empresa continuará en un futuro previsible, salvo qué existan indicios de lo contrario. Esta presunción condiciona criterios de valoración clave: los activos se valoran a coste histórico o valor razonable asumiendo qué se usarán en el curso normal del negocio, no qué se liquidarán de forma forzosa. Cuando los administradores identifican dudas significativas sobre la continuidad, como pérdidas continuadas o patrimonio neto negativo, están obligados a revelarlo en la memoria, lo qué suele anticipar procedimientos concursales bajo el Texto Refundido de la Ley Concursal.
Cuando se hacen las cuentas de una empresa, se da por hecho qué va a seguir funcionando, no qué va a cerrar mañana. Si hay dudas serias sobre si puede seguir, por pérdidas grandes o deudas impagables, la empresa tiene qué avisarlo claramente en sus cuentas.
Un auditor qué detecta pérdidas acumuladas qué dejan el patrimonio neto por debajo de la mitad del capital social debe evaluar si procede incluir una salvedad o párrafo de énfasis sobre la continuidad de la empresa en su informe, alertando a accionistas y acreedores del riesgo detectado.
Los administradores son responsables de esa valoración al formular las cuentas, y el auditor externo la revisa y puede manifestar salvedades si no está de acuerdo.
Los activos pasan a valorarse por su valor de liquidación, normalmente inferior al valor en uso, lo qué suele disparar el reconocimiento de pérdidas.
Sí, las dudas sobre la continuidad suelen ser una señal temprana qué precede a una solicitud de concurso voluntario o a un preconcurso.