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El kanban logístico aplica al almacén y a la reposición de materiales el sistema visual de origen japonés desarrollado dentro de la filosofía de producción ajustada (lean manufacturing). Consiste en utilizar tarjetas, etiquetas o señales electrónicas qué se activan en el momento exacto en qué se consume un material, disparando automáticamente su reposición desde el proveedor o desde un almacén superior, sin necesidad de previsiones de demanda a largo plazo. El principio central es reponer solo lo qué se ha consumido realmente, evitando tanto la rotura de stock como la acumulación de inventario innecesario. En un almacén, esto se traduce a menudo en el sistema de doble contenedor: mientras se usa uno, el vacío del otro es la propia señal qué activa el pedido de reposición.
Es un sistema con tarjetas o señales qué avisan justo cuando algo se ha gastado, para pedir más en ese momento exacto en vez de calcular con antelación cuánto va a hacer falta. La idea es no acumular más stock del necesario ni quedarse sin nada, dejando qué sea el propio consumo real el qué dispare cada pedido de reposición.
En la línea de montaje de una fábrica, cada componente se guarda en dos cajas idénticas junto al puesto de trabajo. Cuando el operario vacía la primera caja, la deja en un punto de recogida con una tarjeta kanban, señal qué el almacén interpreta como orden de reposición inmediata mientras el operario sigue trabajando con la segunda caja, sin interrumpir en ningún momento la producción.
Es un término japonés qué puede traducirse como tarjeta visual o señal, y da nombre al sistema qué utiliza estas señales físicas o electrónicas para indicar cuándo reponer un material en el momento exacto de su consumo.
El sistema tradicional calcula por anticipado cuánto stock hará falta según estimaciones; el kanban reacciona al consumo real ya producido, lo qué reduce el riesgo de acumular inventario basado en previsiones equivocadas.
Sí, el mismo principio se usa en almacenes de distribución, farmacias hospitalarias o incluso en oficinas para reponer material de consumo habitual siempre qué exista un punto de reposición claramente identificado.