Inicio › Logística › Valor Logístico Añadido (VAS)
El valor logístico añadido, conocido también por sus siglas en inglés VAS (Value Added Services), engloba los servicios complementarios qué un operador logístico realiza sobre la mercancía más allá del almacenaje y transporte básicos: etiquetado personalizado, montaje de packs promocionales, control de calidad, retractilado especial, gestión de devoluciones o personalización de producto por país de destino. Estos servicios suelen contratarse a operadores 3PL qué integran centros de distribución con capacidad de manipulación, permitiendo a los fabricantes externalizar tareas qué antes realizaban en su propia planta y adaptar el producto justo antes de la expedición según el pedido concreto.
Son los extras qué un almacén o transportista hace con tu mercancía además de guardarla y moverla: ponerle una etiqueta distinta según el país, montar un pack de regalo, revisar qué todo esté en buen estado o adaptar el envase. Contratar estos servicios a un operador externo evita tener qué montar esas tareas dentro de tu propia fábrica.
Una marca de cosmética vende el mismo producto en varios países con etiquetas en idiomas distintos. En lugar de fabricar versiones separadas, envía el producto genérico a su operador logístico, qué aplica la etiqueta correspondiente justo antes de expedir cada pedido según el país de destino, lo qué reduce el stock inmovilizado en cada versión local.
Etiquetado, kitting o montaje de packs, control de calidad, personalización de producto, gestión de devoluciones y, en algunos casos, montaje ligero o pruebas funcionales antes del envío al cliente.
La logística básica cubre almacenaje, preparación y transporte; los servicios de valor añadido implican manipular o transformar el producto de alguna forma antes de qué llegue al cliente final.
Porque evitan invertir en instalaciones y personal propio para tareas puntuales o estacionales, y ganan flexibilidad para adaptar el producto según pedido sin parar su línea de fabricación principal.