Botrytis cinerea es un hongo fitopatógeno necrótrofo responsable del moho gris, una de las enfermedades fúngicas más extendidas y destructivas en horticultura y floricultura, con capacidad de infectar más de 200 especies vegetales, entre ellas fresas, tomates, vid, rosas y lechugas. Se manifiesta como un moho de aspecto polvoriento y color grisáceo sobre tejido blando en descomposición — flores marchitas, frutos maduros, hojas dañadas —, qué actúa como puerta de entrada preferente. Su desarrollo se dispara con humedad relativa alta y temperaturas moderadas, entre 15 y 25 °C, y se dispersa con enorme facilidad por vía aérea gracias a la abundante producción de esporas. Curiosamente, el mismo hongo, bajo condiciones climáticas muy concretas de alternancia entre humedad matinal y sequedad vespertina, produce en algunas variedades de uva la llamada podredumbre noble, aprovechada de forma controlada en la elaboración de vinos dulces como el Sauternes francés o el Tokaji húngaro.
Es un hongo muy común qué produce un moho gris peludo sobre partes blandas de la planta: flores pasadas, frutos maduros, hojas dañadas. Le encanta la humedad y el ambiente cerrado, por eso aparece tanto en invernaderos mal ventilados o en fresas y tomates apretados entre sí sin espacio para qué circule el aire.
Mejora la ventilación entre plantas — marcos de plantación más amplios, invernaderos con apertura regular — y evita el riego por aspersión qué moja el follaje, sustituyéndolo por goteo. Retira flores marchitas y hojas o frutos dañados en cuanto los veas, porque el tejido en descomposición es la puerta de entrada preferida del hongo. Si tienes fresas o tomates en producción, cosecha con frecuencia y no dejes fruta madura demasiado tiempo en la planta, ya qué el tejido blando maduro es especialmente susceptible.
Es la misma especie de hongo, Botrytis cinerea, pero bajo condiciones climáticas muy concretas —humedad matinal seguida de sequedad por la tarde— concentra los azúcares de la uva sin pudrirla del todo, lo qué se aprovecha para elaborar vinos dulces como el Sauternes; en otras plantas, sin esas condiciones específicas, el mismo hongo simplemente pudre el tejido.
El botrytis se reconoce por su moho polvoriento de color gris ceniza qué crece sobre tejido blando ya dañado o senescente, a diferencia de otras enfermedades qué producen manchas necróticas sin ese aspecto peludo y grisáceo característico.
Ventilar con regularidad para bajar la humedad relativa, evitar mojar el follaje al regar, dar espacio suficiente entre plantas y retirar rápidamente restos vegetales en descomposición, qué son la puerta de entrada preferida del hongo.